Kukuri

Un estudio de predicción y automatización. Pequeño a propósito: pocos clientes a la vez, trabajo hecho por quien da la cara, y una sola vara de medir — el número sobre la mesa.

La tesis cabe en tres líneas: toda empresa con años de actividad está sentada sobre datos que valen dinero. Las grandes llevan décadas explotándolos. Las demás no necesitan un departamento para hacerlo — necesitan que alguien lo monte, lo demuestre con su propio histórico y lo deje funcionando.

El sexto sentido de tu negocio: tus datos.

Quién hay detrás

Iván — llevando negocios desde los 14 (los de mis padres primero, los míos después) y dándole a los datos desde que descubrí que ahí estaban las respuestas que el ojo no ve. Antes de Kukuri tal y como lo conoces: años construyendo sistemas para negocios de entrenamiento (de ahí salió el estudio de los 469 centros) hasta entender que el problema era el mismo en una clínica, una constructora o una fábrica — y pivotar a resolverlo donde más duele.

Las reglas de la casa

  1. Demostrar antes que prometer el diagnóstico rebobina tu histórico; si no hay nada, se dice.
  2. En cristiano si no se puede explicar en una frase que entienda el dueño, no se entrega.
  3. Tus datos, en tu casa sin nubes ajenas, sin usos raros, confidencialidad firmada.
  4. Sin software que aprender el resultado llega a tu WhatsApp o tu correo, no a otro panel.
  5. Pocos clientes, enteros preferimos tres proyectos profundos que treinta superficiales.

Tu negocio ya sabe lo que va a pasar.

Si quieres saber cuánto vale eso en tu caso: